A mejor calidad educativa, mejores empleos para nuestros jóvenes

By
Francisco Larra Bujalance
A mejor calidad educativa, mejores empleos para nuestros jóvenes

Beatriz es una facilitadora que lleva años trabajando con jóvenes salvadoreños alejados de los sistemas de capacitación y empleo. Sin embargo, para generar jóvenes cualificados para el mundo del trabajo, es necesario mejorar la calidad y pertinencia de los servicios que éstos reciben a través de los profesionales y docentes que dedican su vida a trabajar con jóvenes.

Para entender las dificultades de inserción laboral de los jóvenes en El Salvador, y en particular de aquéllos que pertenecen a grupos en situación de mayor vulnerabilidad, es indispensable conocer su perfil educativo al momento de ingresar al mercado de trabajo. El número de años escolares, la calidad y la pertinencia de la educación a la que fueron expuestos infieren en las probabilidades de acceder a un empleo digno.

Sin embargo, se destaca el compromiso de instituciones salvadoreñas

En este sentido, la Iniciativa NEO El Salvador ha sido pionera en implementar la Guía de estándares de calidad NEO: una serie de criterios básicos, hechos a la medida de los proveedores de ALC, que sirven para que las instituciones que ofrecen servicios de formación y empleo puedan medir su calidad y pertinencia. Por ejemplo: la relevancia del contenido de un curso de formación para el mercado de trabajo local; la efectividad de un sistema de seguimiento de jóvenes formados para analizar si se lograron insertar en el mercado de trabajo; la validez de un modelo de orientación vocacional o un servicio de intermediación aboral.

Es un producto muy novedoso en sí mismo, es una especie de norma ISO 9000 para servicios de formación y empleo enfocados en jóvenes, especialmente los más vulnerables. Generalmente estos servicios no están profesionalizados, no hay lineamientos sobre la calidad, no hay una cultura de mejora continua y, además, la pertinencia de la oferta formativa con las necesidades de los empleadores no siempre se cumple.

Con el apoyo del BID, se está implementando una experiencia piloto con 25 instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil salvadoreña que son pioneras en realizar un proceso de autoevaluación para desarrollar una cultura de mejora continua de sus servicios. Adicionalmente, 200 profesionales, como Beatriz, están capacitándose para mejorar la calidad de los servicios de capacitación, orientación vocacional e intermediación laboral. Ella misma menciona: “Mi mayor reto fue desaprender las cosas que venía haciendo, y dar la oportunidad a modelos validados que son realmente eficaces. Ésta ha sido una oportunidad para crecer como profesional y así poder dar más a los jóvenes”

Además de la calidad de la formación en habilidades básicas y técnicas, la Investigación de Demanda Laboral Juvenil 2017-2018 auspiciada por la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador reporta que los empleadores reclaman que los jóvenes sin experiencia laboral, refuercen las habilidades para la vida como: trabajar en equipo, seguir instrucciones o saber expresarse. Esto también ha sido confirmado en las ferias de empleo juvenil organizadas recientemente en San Salvador y Santa Ana, donde unas 80 empresas participaron ofertando más de 800 plazas con un perfil de primer empleo.

Esta demanda de los empleadores ha activado una respuesta de las instituciones que participan en NEO El Salvador para alinear sus servicios a las necesidades de las empresas. Por eso, se ha capacitado a un grupo inicial de 50 profesionales en el currículo “Pasaporte al Éxito” de la International Youth Foundation, el cual ha sido validado e implementado en más de 50 países alrededor del mundo, con la visión de incluir al menos 30 horas de habilidades para la vida en los cursos de capacitación para el trabajo, seleccionando aquellas habilidades que son más críticas según el sector productivo.

En El Salvador, el 54% de la población es menor de 30 años lo que indica un importante bono demográfico. Sin embargo, el nivel de escolaridad promedio en el país es de ocho grados aprobados, el desempleo juvenil es tres veces mayor que el de adultos y cerca del 25% de los jóvenes salvadoreños no trabaja ni estudia.

La política Política Nacional de Empleo Decente 2017-2030  nos recuerda que el crecimiento del país ha sido muy bajo en los últimos años, pero se presentan perspectivas esperanzadoras. El país no puede permitirse el riesgo de perder capital humano si quiere iniciar un ciclo de crecimiento económico de largo plazo y mejorar la productividad. Los jóvenes que no tienen las habilidades indispensables para insertarse en el mercado de trabajo asumen peores perspectivas de empleo, salarios más bajos y posibles conductas de riesgo y exclusión social.

Hoy, más de 9,000 jóvenes han recibido mejores servicios en esta experiencia piloto y muchos de ellos ya han logrado insertarse en un trabajo. Sus historias motivan con ilusión a seguir trabajando juntos para generar oportunidades de empleo para que los jóvenes puedan desarrollar su potencial y cumplir sus sueños.

 

*Francisco Larra Bujalance, es el coordinador regional de la iniciativa Nuevas Oportunidades de Empleo para los Jóvenes (NEO) liderada por el Fondo Multilateral de Inversiones y la división de Mercados Laborales del BID, y la International Youth Foundation.