Geolocalización, herramienta para una estrategia nacional de lucha contra la pandemia complementada con trazabilidad social

Geolocation, a tool for a national strategy to fight the pandemic

Estrategia A. Geolocalización

Algunos países asiáticos, como los primeros en abordar la gestión de la pandemia originada por el COVID-19, han encontrado en la tecnología basada en la geolocalización una herramienta que se ha demostrado eficaz en la gestión de la cuarentena y en el restablecimiento de la movilidad de las personas.

En el CONECTOR Digital del BID Lab se relacionan algunas de estas soluciones que aprovechan las capacidades de las telcos y la información sanitaria para establecer una serie de aplicaciones con el objetivo de restablecer, a la mayor brevedad posible, la movilidad y el restablecimiento paulatino de la actividad social y económica.

Por el impacto en el derecho a la privacidad de las personas, estas aplicaciones están gestionadas por las autoridades de cada país que se declaran competentes para su administración (ejemplo de las autoridades españolas). Está siendo intenso el debate sobre el equilibrio de este derecho a la privacidad , con la gestión de la salud y las propias restricciones a la libertad que suponen las medidas de confinamiento obligadas. Las regulaciones están resolviendo este dilema a favor del interés colectivo y general.

Exponemos en los siguientes gráficos una visión conceptual de cómo deberían configurarse estos sistemas a la vista de la experiencia de los países que las han integrado. Se hace imprescindible la colaboración de organizaciones privadas como telcos o bancos (como ya lo hacen, de hecho) que permiten habilitar los datos de geolocalización para que las autoridades encargadas de la gestión sanitaria puedan abordar de manera eficaz el reto.

modelo

La mayor parte de los estados están valorando diferentes estrategias basadas en esta visión de una utilización de la geolocalización como herramienta. La colaboración para conseguir soluciones eficaces en un tiempo mínimo se hace más necesaria que nunca. Probablemente alguna de las experiencias ya implantadas se convierta en un verdadero blueprint para la generalización de estas soluciones. Dicho blueprint no solo tecnológico, sino que aporta un marco de referencia normativo para la mejor gestión de la privacidad de los ciudadanos.

Estrategia B. Gestión de contactos y trazabilidad social

Singapur ha experimentado con éxito una solución basada en el intercambio a través del bluetooth de información construyendo un registro de aquellos celulares con los que entramos en contacto en la vida diaria. De esta forma, si una persona de la cadena da positivo en un análisis, toda la cadena es informada inmediatamente.

En este caso se desarrolla un comportamiento social que se ha convertido en una buena costumbre y se producen situaciones más segura de cara a permitir la movilidad de las personas.

El bluetooth presenta ventajas frente al GPS de localización, es preciso en la identificación y datos de contacto. Desde el punto de vista de la privacidad hace que el ciudadano tenga control de sus dispositivo, por lo que será su decisión y consentimiento lo que habilitará su participación en este "buen uso" social.

Pensamos que la combinación de las dos tecnologías permitirían implantar ese entorno seguro que permita el rápido reestablecimiento de la circulación de personas.

En línea con la visión y concepto de trazabilidad dispositivo con dispositivo se están lanzando diferentes iniciativas adoptando este modelo. En la primera semana de abril de ha publicado la existencia de esta iniciativa en Europa, Pepp-PT con el objetivo de poner a disposición de las instituciones europeas y sus autoridades sanitarias la aplicación.