Skip to main content
Datos que generan confianza: medir el impacto en el desarrollo para atraer financiamiento
Datos que generan confianza: medir el impacto en el desarrollo para atraer financiamiento
Blog cover

Una empresa que restaura un acuífero, recicla residuos electrónicos o ayuda a productores a adaptarse a la sequía genera, sin duda, beneficios valiosos al desarrollo. Sin embargo, ese impacto no es siempre evidente o inmediato, y cuando queremos atraer financiamiento tenemos que ser capaces de mostrar esos resultados con la precisión que requieren los inversionistas. Contar con evidencia verificable ayuda a que las afirmaciones de impacto se traduzcan en confianza para invertir.

Es un desafío que cobra especial relevancia cuando buscamos financiamiento para el desarrollo sostenible, en un ecosistema de innovación que está en crecimiento. En este ámbito, fortalecer la capacidad de medir y demostrar resultados es parte de un esfuerzo necesario para para que el ecosistema se desarrolle y puedan darse más soluciones.

Así lo refleja el reporte Tecnología climática en América Latina y el Caribe (disponible en inglés), publicado por BID Lab y HolonIQ, que identificó y analizó a más de 1.200 startups de tecnología ambiental en América Latina y el Caribe que habían captado US$3.000 millones en venture capital desde 2010.  

El costo de no poder demostrar el impacto

Muchos beneficios de las soluciones para la sostenibilidad ambiental, como la recuperación de un suelo o la recarga de un acuífero, tardan en materializarse. Otras veces los beneficios consisten en daños evitados, como una cosecha que resiste mejor la sequía o residuos que se recuperan en vez de terminar en un relleno sanitario. Evaluar estos resultados exige una referencia clara de lo que habría ocurrido sin la intervención.

Para compradores e inversionistas, disponer de evidencia sobre esos resultados facilita la evaluación de las soluciones y el respaldo de sus compromisos ambientales. Sin embargo, cuando un financiador no puede evaluar con suficiente confianza una afirmación de impacto, puede necesitar más información, prolongar su análisis o, en el peor de los casos, decidir no avanzar. Ese costo de la incertidumbre es lo que se conoce como “prima de la desconfianza”, que también puede afectar a empresas jóvenes que generan beneficios reales, pero todavía no cuentan con las capacidades para documentarlos.

Qué hace que un dato sea confiable

Para ayudar a fundamentar decisiones de inversión, la información debe permitir entender qué es lo que se midió, cómo se obtuvo el resultado y cuáles son sus límites. Hay cuatro atributos que son especialmente importantes:

1. Una referencia clara. Definir una línea base o un escenario de comparación permite evaluar qué cambió. En el caso de las emisiones evitadas, es necesario explicitar qué habría ocurrido sin la intervención.

2. Trazabilidad. Debe ser posible reconstruir el origen de la información: qué territorio, lote de residuos o intervención se evaluó, en qué fecha y con qué método.

3. Verificación adecuada. La revisión debe corresponder al uso de la información y a los requisitos del instrumento o estándar aplicable. Cuando estos lo requieran, debe incluir una verificación independiente.

4. Comparabilidad en el tiempo. Los indicadores deben permitir seguir la evolución de los resultados. Si la metodología cambia, es necesario documentar los ajustes y explicar cómo afectan las comparaciones.

Las imágenes satelitales, los sensores, las plataformas de monitoreo digital y los modelos de inteligencia artificial, por ejemplo, pueden reducir los costos de recopilar y procesar información de campo. Estas herramientas amplían las opciones para empresas en etapa temprana, aunque su utilidad depende de la calidad de los datos y de una metodología adecuada.

La medición también debe ser proporcional a la madurez de la empresa y al uso que se dará a la información. Un conjunto acotado de métricas rigurosas puede aportar más valor que una gran cantidad de datos difíciles de mantener o interpretar.

Cómo se integra la medición en el negocio y la inversión

Las siguientes iniciativas de BID Lab operan en sectores y etapas distintas. Sus enfoques integran el seguimiento de resultados, la trazabilidad y el diseño de indicadores en el negocio y a la inversión. Asi, por ejemplo:  

Toroto (México): diseña e implementa proyectos de restauración de ecosistemas, recarga de acuíferos y captura de carbono junto con comunidades rurales e indígenas. Su plataforma Toroto Track da seguimiento a las actividades en campo y cuantificar resultados, información que ayuda a sus clientes corporativos a conocer el avance de las intervenciones que apoyan. BID Lab aprobó financiamiento para su expansión y para inversión en tecnología de medición y monitoreo.

GAIA Vitare (Colombia): recupera y recicla residuos electrónicos en alianza con asociaciones de recicladores. Por cada lote procesado emite certificados ambientales de aprovechamiento o disposición final, con los que sus clientes pueden documentar el destino de los materiales. BID Lab aprobó un préstamo de US$2 millones de BID Lab para ampliar su planta y procesar hasta 4.000 toneladas anuales de plásticos de ingeniería, con la meta de beneficiar a más de 1.000 recicladores.

Regenera Ventures I (México): es un fondo centrado en la transición hacia prácticas regenerativas. El proyecto de BID Lab tiene como meta alcanzar a un máximo de 12 empresas rurales para que implementen un manejo sostenible de más de 85.000 hectáreas y llegar a más de 7.000 pequeños productores. Las inversiones de la cartera de BID Lab incluyen apoyo de asistencia técnica a las empresas para el monitoreo, la evaluación y la medición de impacto. Incorporar estas capacidades desde el inicio permite definir qué resultados se esperan y cómo se les dará seguimiento durante la inversión.

Del dato a las decisiones de inversión

La evidencia consistente, trazable y verificable ayuda a evaluar el impacto en el desarrollo y puede fortalecer las condiciones para acceder a financiamiento. No sustituye un modelo de negocio viable ni elimina los riesgos de una inversión, pero permite tomar decisiones mejor informadas sobre los resultados que una solución puede ofrecer.

Para BID Lab, esto implica incorporar la medición desde el diseño de la inversión y apoyar las capacidades necesarias para sostenerla. Definir indicadores útiles, asignar recursos y dar seguimiento a los resultados ayuda a que empresas e inversionistas aprendan qué funciona y dónde conviene ampliar sus esfuerzos. Así, la medición contribuye tanto a construir confianza como a orientar el crecimiento de las soluciones para el desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe.

Puedes leer el reporte completo aquí. 

Jump back to top