En América Latina y el Caribe, muchas empresas innovadoras generan ingresos, atraen inversionistas y tienen un sólido potencial de crecimiento; sin embargo, siguen enfrentando dificultades para obtener el financiamiento que necesitan para expandir sus negocios. Este desafío es particularmente grave para las empresas que desarrollan modelos de negocio innovadores, como ampliar el acceso a los servicios financieros y de salud, o ayudar a otras empresas a ser más productivas y competitivas.
A pesar de su potencial, los prestamistas convencionales suelen considerar que estas empresas implican demasiados riesgos. Muchas son relativamente jóvenes, sus con activos tangibles son limitados u operan con modelos de negocio que quedan fuera de los marcos tradicionales de evaluación crediticia. Como resultado, estas empresas pueden no acceder a financiamiento, incluso cuando ya han superado con éxito la etapa de prueba de concepto y están experimentando un rápido crecimiento.
Los modelos de financiamiento tradicionales tienden a basarse en flujos de efectivo establecidos, historiales operativos prolongados y garantías físicas. Las empresas innovadoras, por el contrario, suelen generar valor a través de activos intangibles como la tecnología, los datos, la propiedad intelectual, el talento y las redes de distribución, fortalezas que no siempre son reconocidas o valoradas adecuadamente por los mecanismos de financiamiento convencionales.
La deuda estructurada y de riesgo cierra una importante brecha de financiamiento para las empresas innovadoras
Ahí es donde entra en juego la deuda estructurada y de riesgo. La deuda estructurada es una solución crediticia personalizada diseñada para adaptarse al modelo de negocio específico de una empresa, su perfil de flujo de efectivo, las características de sus activos y sus necesidades de financiamiento. Por lo general, está dirigida a empresas que ya cuentan con operaciones en fase inicial y capacidad de pago, pero cuyas necesidades de financiamiento, perfil de riesgo o estructura de activos aún no se ajustan a los préstamos tradicionales de los bancos comerciales.
La deuda de riesgo es una herramienta de financiamiento diseñada para complementar la inversión de capital en empresas de alto crecimiento, particularmente aquellas que ya cuentan con el respaldo de inversionistas de venture capital. Proporciona financiamiento adicional para capital de trabajo, inversiones de capital y financiamiento de représtamo, al tiempo que minimiza la dilución de la participación accionaria, aunque algunas estructuras incluyen características vinculadas al capital.
Al complementar el capital, la deuda estructurada y la deuda de riesgo pueden ayudar a las empresas a acelerar su crecimiento, respaldar su expansión y alcanzar hitos comerciales, al tiempo que permiten a los fundadores conservar una participación mayor de la que tendrían si solo recurrieran a financiamiento adicional de capital. Se trata de instrumentos flexibles para empresas que tienen perspectivas sólidas de crecimiento, pero garantías o rentabilidad limitadas.
BID Lab como puente hacia la expansión
Como el brazo de innovación y emprendimientos del Grupo BID, en BID Lab ayudamos a cerrar la brecha de financiamiento entre el venture capital y la banca tradicional. A través de la deuda estructurada y de riesgo, apoyamos a empresas innovadoras con tracción comercial comprobada que están abordando desafíos de desarrollo y están posicionadas para ampliar su impacto.
Nuestro financiamiento estructurado y de deuda de riesgo ayuda a los prestamistas convencionales a comprender el potencial de mercado de estas empresas y a demostrar su viabilidad. Conforme las empresas van acumulando un historial de pagos con nuestro apoyo, otros prestamistas pueden ganar la confianza necesaria para participar, ampliando así el acceso al capital en toda la región.
Financiamiento de la innovación en sectores clave
La amplia cartera de deuda de BID Lab ilustra cómo el financiamiento puede apoyar el acceso a los servicios financieros y de salud, así como impulsar la productividad entre las pequeñas y medianas empresas. Los siguientes ejemplos abarcan operaciones de deuda de riesgo y estructurada:
Prester, Paraguay. Prester utiliza la evaluación crediticia digital y datos alternativos para ayudar a las personas excluidas financieramente a acceder al crédito y comenzar a construir un historial crediticio.
Aviva, México. Aviva combina quioscos físicos con inteligencia artificial y tecnología digital para atender a personas que no reciben un servicio adecuado por parte de los bancos tradicionales. El financiamiento de deuda de riesgo de BID Lab respalda los esfuerzos de la empresa por ampliar su cartera de préstamos y llegar a más comunidades desatendidas.
Salud Fácil, México. Salud Fácil ofrece soluciones de arrendamiento que ayudan a las clínicas pequeñas y medianas a adquirir equipos esenciales de diagnóstico y tratamiento, fortaleciendo su capacidad para atender a los pacientes.
Pascargo, Guyana. Pascargo ofrece servicios de logística y entrega de última milla que ayudan a las pequeñas y medianas empresas a gestionar su inventario, reducir los costos de transacción y mejorar las entregas.
Si bien estas empresas operan en diferentes sectores y mercados, comparten un objetivo común: utilizar la innovación para resolver los desafíos que afectan a las personas y a las empresas de toda la región. El financiamiento de deuda de BID Lab respalda el crecimiento y la expansión sostenibles ayudado a liberar ese potencial.
Más allá del financiamiento, BID Lab también trabaja con las empresas de su cartera para fortalecerlas prácticas de medición y gestión del impacto, así como para mejorar el desempeño ambiental, social y de gobernanza. Estos esfuerzos ayudan a las empresas a comprender mejor su impacto en el desarrollo, al tiempo que construyen bases más sólidas para el crecimiento a largo plazo.
De transacciones individuales a mercados más sólidos
El impacto de la deuda estructurada y de riesgo va más allá de las transacciones individuales. Al combinar financiamiento, experiencia en la evaluación de modelos de negocio innovadores y un mandato de desarrollo, BID Lab puede ayudar a las empresas a pasar de una tracción comercial inicial a un crecimiento sostenible.
Con el tiempo, estas inversiones contribuyen a construir un ecosistema de financiamiento más amplio y diverso, fomentando una mayor participación de los prestamistas privados y ampliando las opciones de financiamiento disponibles para los emprendedores.
Para las empresas innovadoras que resuelven desafíos reales de desarrollo, el acceso al financiamiento adecuado en el momento oportuno puede marcar la diferencia entre seguir siendo una idea prometedora y llegar a millones de personas.
A medida que más emprendedores crean soluciones para los desafíos más apremiantes de América Latina y el Caribe, las herramientas de financiamiento, como el crédito estructurado y el de riesgo, pueden desempeñar un papel importante para ayudar a que esas soluciones se escalen.
Puedes obtener más información y presentar tu solicitud para acceder a financiación aquí.