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El eslabón invisible del emprendimiento: las organizaciones que hacen posible el crecimiento de startups en América Latina y el Caribe
El eslabón invisible del emprendimiento: las organizaciones que hacen posible el crecimiento de startups en América Latina y el Caribe
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La supervivencia de una startup en etapa temprana rara vez depende únicamente de recursos financieros ni se logra de forma aislada. El salto hacia el escalamiento requiere una guía estructurada donde los servicios de desarrollo de negocios, las mentorías y la exposición ante los primeros clientes corporativos son fundamentales. 

Estas capacidades las proveen, en la mayoría de los casos, las organizaciones de apoyo al emprendimiento (ESOs por sus siglas en inglés). Las ESOs incluyen incubadoras, aceleradoras, universidades, hubs de innovación, company builders y oficinas corporativas de venture clienting.  

Estas entidades clave dentro del ecosistema enfrentan hoy restricciones estructurales crónicas que comprometen la sostenibilidad y, con ello, la capacidad de impulsar la innovación en diversos sectores.  

BID Lab trabaja en colaboración con ESOs para generar condiciones propicias para emprendedores y mejorar su impacto.  Al potenciarlas, BID Lab no solo mitiga la fragilidad estructural que afecta a los emprendimientos, sino que transforma el soporte técnico y estratégico en un bien que dinamiza los mercados más vulnerables de la región.

El problema estructural va más allá del capital 

A las empresas emergentes les cuesta alcanzar el ajuste entre producto y mercado, lo que en inglés se conoce como product-market fit, así como escalar de forma sostenible, principalmente por la falta de capacidades técnicas internas, redes de contacto y acompañamiento estructurado. 

Estas barreras afectan especialmente a las empresas que cuentan entre 5 y 250 empleados, muchas de las cuales operan en zonas rurales o de bajos ingresos, con ecosistemas productivos débiles. 

En mercados como Colombia, el Reporte Colombia 2026 de Bridge for Billions & ANDE identificó lo que denominó un “acantilado de escalamiento”, donde: el apoyo institucional se reduce drásticamente justo cuando las empresas maduran y demandan mayor capital de crecimiento. 

La evidencia empírica ha puesto de manifiesto que el acompañamiento estratégico es vital y efectivo: dentro de los programas de aceleración, las iniciativas con alto potencial de impacto triplicaron sus ingresos en cuatro años, lo que equivale al doble del crecimiento observado en empresas comparables que no recibieron dicho soporte.

Una capa crítica, pero todavía frágil 

BID Lab y Latimpacto realizaron, en el marco del Fondo Verde Catalítico, una encuesta a 124 ESOs en 14 países, reveló que paradójicamente, aunque se demuestran bases técnicas robustas y un alcance efectivo hacia poblaciones vulnerables como mujeres, jóvenes y emprendedores rurales, sus restricciones estructurales limitan severamente su impacto a largo plazo.  

Asimismo, según datos de 2025 de ambas instituciones:

  • El 42% opera con presupuestos anuales inferiores a US$400.000.
  • Tres de cada cuatro presentan estructuras financieras crónicamente frágiles.
  • Solo el 23% se especializa en un único tipo de empresa, lo que diluye su foco estratégico y su eficiencia operativa.

A estas vulnerabilidades se suma que una parte significativa de las ESOs opera bajo esquemas privados y son evaluadas bajo la óptica del sector comercial tradicional, ignorando su rol en la construcción de ecosistemas y en servicios especializados que las instituciones públicas no pueden ofrecer directamente.  

El resultado es una limitada atención en las políticas públicas, un bajo nivel de financiamiento de largo plazo y escaso financiamiento de largo plazo para fortalecer sus capacidades.

La estrategia de BID Lab: apoyar a quienes fortalecen

Frente a este diagnóstico, BID Lab actúa mediante su estrategia de desarrollo y aceleración de ecosistemas, con intervenciones adaptadas a los diferentes niveles de madurez, abordando desde el desarrollo de capacidades en mercados de innovación nacientes, hasta el escalamiento comercial y la vinculación con redes de inversionistas en los entornos más desarrollados.

Según datos de BID Lab, entre 2021 y 2025 se aprobaron 58 proyectos por un valor de US$85,1 millones, fortaleciendo directamente a 245 ESOs que, a su vez, dan soporte a cerca de 5.000 startups en toda la región.

Dos proyectos son destacables por su alto efecto multiplicador en el terreno: 

El Centro de Innovación Verde (GreenHub): desarrollado en alianza con Climate KIC, este proyecto fortaleció a 26 ESOs y aceleró más de 150 startups de tecnología climática. La mitad de las empresas incrementaron sus ventas, 35 se expandieron a nuevos mercados internacionales, 12 levantaron capital y algunas elevaron su facturación hasta un 63%, además de tejerse 108 nuevas alianzas estratégicas.  

El impacto alcanzado con esta iniciativa se extiende más allá del propio proyecto: las cuatro ESOs implementadoras originales operan sus ClimAccelerators de forma autónoma en Colombia, Chile, Brasil y Bolivia, y ocho organizaciones más han replicado el modelo con recursos propios y financiamiento de terceros como Bayer y Coca-Cola. 
 
El Camino de la Pantera: desarrollado junto a la aceleradora Pantera Makers en la Amazonía colombiana, este proyecto ha demostrado que es viable llevar soporte de alta calidad a las regiones más aisladas. Con 721 postulaciones, se apoyaron 220 bionegocios que transforman de manera sostenible recursos naturales y saberes locales en productos de valor agregado.  

Los indicadores de este proyecto trascienden su efecto multiplicador y muestran resultados con gran impacto social, como su componente de inclusión: dos tercios de los negocios apoyados están liderados por mujeres, un tercio tiene fundadores de grupos étnicos originarios y más de la mitad ya reinvierte más del 10% de sus ingresos en prácticas regenerativas locales.

De la aceleración de empresas a la transformación sistémica 

El salto hacia el escalamiento es fundamental para las organizaciones que articulan el ecosistema. Invertir en ellas multiplica el impacto social y económico, y lo prolonga más allá del ciclo de vida de los proyectos.  

Al fortalecer la calidad técnica, el alcance geográfico y la sostenibilidad financiera de las ESOs, BID Lab no solo apoya firmas individuales, sino que construye un flujo constante de empresas atractivas para la inversión, elevando la productividad agregada de nuestra región. 
 

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