El emprendimiento se ha convertido en un potente motor de soluciones que pueden beneficiar el desarrollo del Caribe. En los últimos años han surgido numerosas startups que abordan retos fundamentales en materia de inclusión financiera, transformación ambiental, agroindustria, salud y desarrollo de talento.
A pesar de esta creatividad, la capacidad del ecosistema de innovación emprendedora para escalar y generar impacto está restringida por limitaciones estructurales relacionadas con la financiación y la transferencia de conocimientos. Para ayudar a superar estos retos la iniciativa regional CARIBEquity, financiada por BID Lab y la Unión Europea, aborda con un enfoque inclusivo las deficiencias estructurales del mercado que limitan el emprendimiento en fase inicial del ecosistema emprendedor de 15 países beneficiarios.
Financiación y fragmentación: retos para una región con potencial
El acceso a capital con toleración al riesgo en etapas tempranas es uno de los retos más urgentes. Según un estudio reciente (disponible solo en inglés) realizado con nuestro socio Startup Genome gran parte del ecosistema de capital riesgo en el Caribe sigue caracterizándose por la escasez de inversores, la limitación de los fondos de capital ángel y de capital semilla, y los débiles vínculos entre las startups e inversionistas.
Como resultado, muchas empresas prometedoras se enfrentan a menudo a lo que se conoce como «valle de la muerte» ese espacio que se encuentra entre la ideación y el crecimiento, donde la limitada capacidad local para estructurar, evaluar y gestionar las operaciones en fase inicial agrava la situación.
Además, el ecosistema sigue estando fragmentado. Incubadoras, aceleradoras, centros de innovación, instituciones académicas y otras organizaciones clave que desempeñan un papel fundamental en la formación de emprendedores —conocidas como organizaciones de apoyo al emprendimiento (entrepreneurship support organizations, ESOs, por sus siglas en inglés)— operan de forma aislada, con servicios de calidad desigual y acceso limitado a datos, herramientas y redes compartidas a nivel regional. La dispersión geográfica y el reducido tamaño del mercado limitan aún más la colaboración y la escala.
A pesar de estos retos, el impulso es real. Los gobiernos del Caribe están dando cada vez más prioridad al emprendimiento en sus estrategias de desarrollo, y los inversores privados, las redes de la diáspora y los socios para el desarrollo están mostrando un renovado interés en la región. Pero las intervenciones aisladas, por muy bien diseñadas que estén, rara vez son suficientes para transformar los sistemas a gran escala. Es necesario un enfoque coordinado a nivel de ecosistema: uno que aborde simultáneamente las carencias de financiación, las limitaciones de datos y la conectividad regional.
CARIBEquity: una iniciativa de financiación combinada
Esa es la razón por la que BID Lab y la Unión Europea se han unido para crear CARIBEquity, un mecanismo regional de financiación combinada destinado a consolidar un ecosistema de inversión caribeño que impulse la innovación inclusiva en el sector privado.
La iniciativa opera en 15 países del Caribe y aborda directamente las deficiencias estructurales del mercado que limitan el emprendimiento en fase inicial, así como los cimientos institucionales necesarios para la sostenibilidad a largo plazo.
En lugar de centrarse únicamente en las empresas emergentes, la plataforma opera a nivel del ecosistema, basándose en tres pilares que se refuerzan mutuamente:
1) Capital tolerante al riesgo para impulsar la innovación: Prestar apoyo a pequeñas y medianas empresas en fase inicial y orientarlas al crecimiento mediante subvenciones e instrumentos financieros híbridos, canalizados a través de convocatorias competitivas de propuestas. Estos recursos cubren las brechas de financiación en etapas críticas, atraen coinversiones privadas y permiten la experimentación con nuevos modelos de negocio.
2) Fortalecimiento de los actores del ecosistema: Reforzar las organizaciones de apoyo al emprendimiento en toda la región, ayudándolas a profesionalizar sus servicios y a colaborar más allá de las fronteras con iniciativas como Conecta Caribbean, implementada junto con Bridge for Billions. Su Caribbean Playbook ofrece marcos compartidos, y el primer conjunto de herramientas para inversores en fase inicial en el Caribe. Desarrollado con Seedstars y Entrepreneurs of Growth (EOG), es un recurso practico fundamental para consolidar prácticas en materia de diligencia debida, valoración e integración de criterios ESG.
3) Datos, conocimientos y conexiones a gran escala: Con el fin de ayudar a gobiernos, inversionistas y emprendedores a comprender quién es quién en el ecosistema caribeño, la iniciativa llevó a cabo la evaluación más exhaustiva hasta la fecha del ecosistema en 15 países del Caribe. Este esfuerzo resultó en dos informes analíticos y una herramienta digital interactiva de mapeo que identifica a las startups, los inversores y ESOs, lo que ayuda a los gobiernos, inversores y emprendedores a conectarse y colaborar.
"El potencial emprendedor del Caribe es innegable. Iniciativas como CARIBEquity demuestran que, gracias a la colaboración regional, la financiación inclusiva y unas conexiones más sólidas entre los ecosistemas, la innovación puede traspasar fronteras y generar un impacto duradero en toda la región".
— Lidia Martínez Frances, directora de programas y especialista en el sector privado de la Unión Europea.
BID Lab: impulsando el cambio sistémico
CARIBEquity aborda tres de las principales barreras que frenan el ecosistema innovador de la región: el acceso limitado a la financiación, las brechas de conocimiento y las débiles conexiones entre actores clave.
En lugar de enfrentar los retos de forma aislada, BID Lab aporta su enfoque integral, combinando financiamiento, fortalecimiento de capacidades y generación de evidencia para impulsar soluciones que realmente transformen el sistema.
De esta manera, conecta el capital con el talento y la innovación, cubriendo una brecha crítica y creando las condiciones adecuadas para que las soluciones despeguen y crezcan de forma sostenible en toda la región. CARIBEquity es una muestra de cómo BID Lab está actuando donde los mercados aún no han dado resultados, ayudando a encontrar soluciones que puedan crecer, escalar y marcar la diferencia en todo el Caribe.
Mirando hacia el futuro
CARIBEquity continúa expandiéndose y los resultados ya son visibles: 10 proyectos aprobados y en marcha, más de 30 ESOs en programas de desarrollo de capacidades y cerca de 1.800 actores conectados a través de más de 30 eventos de networking e intercambio de conocimiento. A medida que el Caribe enfrenta desafíos interrelacionados —desde la vulnerabilidad de eventos climáticos extremos hasta el desempleo juvenil— se hace evidente la necesidad de una innovación escalable e impulsada a nivel local.
La siguiente fase requerirá una coordinación sostenida, la profundización de las alianzas y la traducción de los primeros resultados en políticas, productos financieros y prácticas que perduren más allá del mecanismo para seguir avanzando hacia un ecosistema de innovación emprendedora más sólido que aproveche el gran potencial de los países del Caribe.
Para más información, acceder a los datos del ecosistema y conocer las iniciativas en curso, visita el sitio web de CARIBEquity.