Por Erika Molina
La seguridad alimentaria se ha convertido en uno de los desafíos más urgentes para América Latina, incluso en regiones con una enorme capacidad productiva. El Cono Sur, reconocido como uno de los territorios agrícolas más fértiles del mundo, enfrenta una paradoja persistente: según la FAO, en 2023 más de 110 millones de personas en la región experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave, reflejando la dificultad de acceder de manera estable a alimentos nutritivos.